El diario Ámbito Financiero, en su edición de hoy, revela que seis provincias emitirían bonos para afrontar el pago de sueldos, compras a proveedores y deudas. Córdoba, Tucumán, Corrientes, Buenos Aires, Río Negro y Tierra del Fuego esperan suspender la Ley de Responsabilidad Fiscal para emitir las letras que les permitan atender sus crisis económicas, según ese diario. La noticia no es menor. Revela hasta qué punto la crisis financiera impactó en las cuentas provinciales.
En una jornada de paro docente, convocado por una parcialidad de sectores, la mayoría facciones de otros sindicatos mayoritarios, es oportuno tener presente este dato, y es legítimo preguntarse: hasta dónde se puede estirar la cuerda del reclamo, sin caer en el abismo de los reclamos imposibles de cumplir?
El Gobierno provincial cumplió con el sueldo mínimo acordado para la docencia a nivel nacional; acordó un incremento salarial al básico del 18 por ciento, superior al que otorgaron otras jurisdicciones; y pagó la mayor parte de las deudas con los docentes suplentes. Todo eso, sin contar con que sigue inaugurando escuelas y construyendo otras más; haciendo obra pública, como el Madariaga; invirtiendo en obras de viviendas, centros de salud, comisarías, rutas, energía eléctrica, provisión de agua potable, techos, reparación y asfaltado de calles y avenidas y otras tantas que generan trabajo para miles de misioneros. Se producen alimentos que cuidan el bolsillo de los misioneros, se promociona el turismo para que ingresen turistas que gasten en Misiones; se promueven inversiones productivas y creadoras de empleo. Es decir, con recursos limitados, el Estado provincial hace mucho, y se nota que hace mucho.
Los sueldos y las jubilaciones de los empleados públicos se pagan en efectivo, y al día. Igual los aguinaldos. Otras Provincias ya fraccionaron los aguinaldos, y parece que -en al menos seis- se vienen los bonos para cancelar sueldos.
No se puede forzar la realidad. El Gobierno no puede crear plata mágicamente. Gracias a una responsable política impositiva, a las incansables gestiones ante la Nación y a la extremadamente cuidadosa administración de los recursos, se cobra en tiempo y en efectivo. Si algún sector pone el reclamo sectorial por encima del bien común, y por fuera de la realidad, todos vamos a terminar pagando las consecuencias. Las cuentas provinciales están equilibradas, pero cualquier egreso extra, las desequilibraría. Si algunos sectores de una actividad quieren ganar mucho más que lo que ganan ahora, exacerbando reclamos, lo que van a conseguir es que resuciten las Lecops y otros papeles voladores que padecimos en el pasado.
La responsabilidad debe ser colectiva, porque los resultados de la irresponsabilidad, también pueden ser colectivos.